sábado, 15 de julio de 2017

Reseña #48: El castillo ambulante, Diana Wynne Jones

Buenas, mis queridas pescadillas, ya sabéis lo que toca hoy, ¿no? Sí, eso es, una buena reseña, si es que da gusto lo bien que leéis los títulos de las entradas. Os voy a hablar de El castillo ambulante, una de esas novelas que fue a arrastrada a la fama por su adaptación cinematográfica. Podría haber hecho uno de nuestros versus y enfrentar las bondades y calamidades del libro con las de la película, pero me ha parecido que la novela merece una entrada para ella sola, porque aquí hay mucha miga. Tampoco os enfadéis, si pensáis que puede ser interesante, más adelante os contaré cosas curiosas del film con muchos, muchos gifs animados.

Ojú, ¿me ha crecío la cabeza? Puto sombrero que no entra.

A ver, que levanten la mano los fanáticos del anime que no conozcan a Hayao Miyazaki. Bien, los que tenéis las zarpas en alto… fuera de mi blog; los demás, doy por hecho que habréis visto, aunque sea de lejos, El castillo ambulante. Esta película, la decimoquinta del Studio Ghibli y la octava dirigida por el señor Miyazaki, no fue popular solo en el país nipón, donde llegó a convertirse en unos de los filmes más taquilleros de la historia del cine; su éxito se extendió a occidente donde resultó nominada a varios premios, entre ellos los archiconocidos Óscar. 

Pero no todo el mérito es de Ghibli y del director japonés, Diana Wynne Jones fue quien creó la novela homónima en la que Miyazaki basó su largometraje. La autora no quiso involucrarse en la producción de la película, y aunque reconoce que la adaptación se aleja bastante del argumento de su obra, quedó muy contenta con el resultado. 

Jones fue (y digo fue porque lamentablemente falleció en 2011) una escritora británica dedicada sobre todo al género de la fantasía, tanto para adultos como para niños. Tiene un total de  40 obras publicadas, algunas de las cuales fueron traducidas al castellano como La casa de los mil pasillos (2008; Nocturna 2010), Cristal embrujado (2010, Nocturna 2011), La guía completa de fantasilandia (Nocturna 2009) o Una vida mágica, de la serie Los mundos de Chrestomanci. Esta saga está compuesta por 7 libros de los que en nuestro idioma solo pudimos disfrutar de los 3 primeros y durante un tiempo limitado ya que las ediciones fueron rápidamente descatalogadas.


El castillo ambulante es la primera entrega de la trilogía El castillo, compuesta también por El castillo en el aire (1990) y La casa de los mil pasillos (2008). La primera entrega de la saga fue publicada en 1986, así que, como veis, esta novela le saca unos cuantos años a su hermana del celuloide (la película se estrenó en 2004).

Sinopsis

En el país de Ingary, donde las botas de siete leguas y las capas de invisibilidad existen de verdad, Sophie Hatter ha atraído la desagradable atención de la Bruja del Páramo, quién la hechiza con un maleficio que la convierte en una anciana. Con la determinación de hacer lo adecuado, Sophie viaja al único lugar en el que cree que podrá encontrar ayuda, el castillo ambulante que merodea por las colinas cercanas. Pero el castillo pertenece al temible Mago Howl, que se alimenta, según dicen, de los corazones de jóvenes desprevenidas.

La autora empezó a escribir este libro cuando le fue diagnosticado el cáncer que años después acabaría con su vida. Diana Wyne Jones se sentía más mayor de lo que era, tal y como le ocurre a Sophie, la protagonista, quien, por culpa de un hechizo, acaba convertida en viejecita. También, al igual que el personaje principal, la escritora fue la mayor de tres hermanas, que vivieron una infancia un tanto descuidada, obligadas a sacarse las castañas del fuego ellas solas. Parece que este libro tiene algo de autobiográfico, ¿o no?


Reseña

Sophie Hatter es la mayor de tres hermanas, una chica seria y responsable que tiene bien asumido su destino, porque en el reino de Ingary ya se sabe que el mayor es el que fracasa primero. Diana Wynne Jones nos la presenta como una suerte de Cenicienta sin pajarillos cantarines alrededor: ella y su hermana Lettie pierden a su madre con tan solo unos añitos de edad y como es de manual su padre vuelve a casarse de nuevo con una chica muy guapa y muy rubia, Fanny (que acabó por darle otro churumbel, Martha). Y en contra de lo que Disney nos hace pensar, no, esta madrastra no es mala, de hecho es bastante simpaticona y trata bien a todas las niñas. 

Los padres de Sophie (bueno, el padre y la media madre, me entendéis) regentaban la tienda de sombreros más flawless de todo Market Chiping, un pueblecito en la periferia del reino de Ingary. Un buen día, el señor padre Hatter decide morirse y Fanny, al ver que la sombrerería no da para alimentar a tres adolescentes pedigüeñas decide pasarle el marrón a otro y enviar por ahí a sus hijas como aprendices: Sophie se queda en la tienda de sombreros,  Lettie se va a la pasteleria de Cesari y a Martha se la encasqueta a una amiga bruja. Y problema resuelto.



Por esta época la bruja del Páramo vuelve a ser trending topic en el país, y es que resulta que a la muy pava no se le ocurre otra que amenazar de muerte a la hija del rey. El monarca no se lo toma muy bien y envía al mago Suliman a darle una lección avanzada de hechizos a la bruja. Parece que al pobrecito no se le da muy bien eso de las clases particulares porque acaba perdido en el Páramo sin que nadie vuelva a saber de él. Por si esta intrincada historia no fuera suficiente para entretener a los habitantes de Ingary también aparece un extraño castillo sobre el que especular. El curioso edifico está así como un poco mal hecho, tienen un montón de chimeneas que escupen un humo oscuro, ¡y se mueve! A los más conspiranoicos les da por decir que es el castillo de la bruja pero en realidad pertenece al mago Howl. No os creáis, este tampoco es ningún santo: se rumorea que secuestra chiquillas para después robarles el corazón y realizar con ellos distintas actividades lúdico festivas, eso ya según la imaginación de cada uno.

Volviendo sobre la protagonista, Sophie, que es muy apañadita, se queda en la sombrerería más contenta que unas castañuelas. Si no está tan mal, se entera de los cotilleos del pueblo y le acaba pillando el punto a la aguja; es capaz de hacer sombreros con un toque mágico que le quedan a una monísimos. Pero no sería una novela interesante si las cosas estuvieran calmadas mucho tiempo, así que vayamos al momento en el que todo se tuerce. Un día, Sophie decide ir a la pastelería de Cesari a visitar a su hermana Lettie y por el camino se cruza con un chaval muy guapete pero con pintas de ser así un poco buitre; ella esquiva la caña que le tira el tipo con elegancia y sigue su camino. A este acontecimiento en el libro no se le da mayor relevancia pero es importante para entender por qué la Bruja del Páramo se acaba presentando en la sombrerería y, sin mucha explicación, convierte a nuestra querida protagonista en una ancianita.


Un pequeño efecto secundario del hechizo que experimenta Sophie es que no puede mencionarle a nadie que está bajo él (nada, minucias), así que, atillo en mano, decide abandonar la tienda de sombreros y se tira a patear las colinas de Market Chipping. No tarda en encontrarse con el castillo ambulante y oye, por su moño que entra en él. El sitio es un antro pero tiene un rollo vintage que mola, además, ¡lleva un demonio del fuego incluido! El bueno de Calcifer está atado a la chimenea del castillo (en sentido figurado, que aquí no hay nada de cuerdas, mordazas ni látigos) y no duda en proponerle un trato a Sophie en cuanto la ve: él la ayudará a librarse de su maldición si ella es capaz de romper el contrato que le une a Howl. Y, oye, allí plantada que se queda la Hatter, en contra de las protestas de Howl y de su ayudante Michael. Sophie se autocontrata como chacha y se dedica a limpiar sin descanso, frota arriba y abajo, molesta a las arañitas, ayuda a Michael con sus deberes de aprendiz de mago, prepara algunas pociones rápidas para los clientes y le consuela los disgustos a Howl. Así, acaba por llevarse bien con todos los integrantes del castillo (incluido Calcifer que es un poco mal encarao) y todo es paz y buen rollo (menos cuando piensas que a la Sophie le va dar un infarto, cosas de la edad), hasta que  la bruja del Páramo vuelve a tocar las narices.   

Me parece que los protagonistas de esta novela tienen una personalidad muy marcada, lo que hace que sea entretenida de leer: por un lado tenemos a Sophie, la perfecta hermana mayor, seria, resignada y trabajadora (de hecho la mujer tienen un carácter tan insulso que cuando se convierte en vieja apenas se nota), y por otro está Howl, un chico vanidoso, preocupado por su físico (hasta el extremo de lo dramático), al que le gusta más el ligoteo que a un tonto un lápiz. Hay amor, pero no una cosa empalagosa que te mueres, algo sutil y afectuoso que se va percibiendo a medida que pasas las páginas. Toda la obra, en general, está marcada por un tono inocente (hasta en los ligoteos de Howl), apenas hay violencia y a todos los personajes se les coge cariño, por lo que se dan muchas situaciones entrañables. 


Como ya he comentado, la película y el libro guardan parecido tan solo en su primera parte, hacia la mitad del film la cosa se empieza a torcer. Sin embargo, a pesar de las diferencias no puedo decir cuál me ha gustado más, cada una de las obras tiene su punto y es difícil escoger. El libro me ha resultado bastante entretenido, aunque tiene partes un poco densas que como no estés al loro te  pierdes. Tampoco me acaba de convencer la historia de Howl, en un mundo tan mágico me parece metida a calzador; reflexionándolo no se si es una genialidad o una gran cutrez (al menos es algo que no te esperas).


En El castillo ambulante hay muchas referencias a obras clásicas de la literatura británica: se citan en dos ocasiones poemas de John Donne (poeta inglés del siglo XVI) y en una, Howl alude a Hamlet. También Tolkien aparece representado en el nombre de la casa de la hermana de Howl, Rivendel. Hay además varias referencias a la leyenda del Rey Arturo: dos de los personajes llevan nombres de caballeros de la Mesa Redonda (Gareth y Suliman) y uno de los apelativos empleados por el protagonista, Pendragon, alude al apellido del padre del propio Arturo.


Esto no es descabellado si tenemos en cuenta que Diana Wynne Jones estudió filología inglesa en Oxford (vaya, que le iba la cosa literaria). Asistió incluso a conferencias de Tolkien, que se ve que de aquella aún estaba vivo.

No sé si me animaré con el resto de libros de la saga porque como ya digo el final de este me ha dejado pichí pachá, pero recomiendo El castillo ambulante como lectura para complementar al largometraje; si os ha gustado la película, al menos la primera mitad de esta novela la disfrutaréis mucho. 

A modo de anécdota os diré que este libro lo tengo en físico y me lo pillé en Wallapop por 3 euritos de nada. Sólo me tuve que patear unas cuantas calles y al volver a casa me perdí un poco, pero oye, todo sea por ahorrar. Si os gusta tener libros en papel y sois pobres como ratitas de campo os sugiero que echéis un vistazo a esta aplicación porque a veces se pueden encontrar muy buenas gangas (incluso realizar algún intercambio). Eso sí, ojito que no os tomen el pelo que hay mucho espabilao por ahí. Llevaba un montón sin subir reseña y para lo que podría haber sido no me ha quedado tan mal, así que lo voy a dejar antes de estropearlo. Un saludo, sardinillas en lata.


6 comentarios :

  1. ¡Hola!

    Me gustó bastante el libro cuando lo leí (aunque el final me dejó un buen rato pensando para aclarar tooodo lo que se había montado) y le encontré encantos que la película no tenía (eso sí, me sigue encantando). Me alegra ver que no fui la única con "problemas". Y la verdad es que me has dejado de piedra con lo de que es una novela con tintes autobiográficos. Hace que vea las cosas de una forma bastante distinta y también que aprecie todavía más a la escritora.

    Muchísimas gracias por esta reseña (que me ha sacado más de una carcajada). ¡Un saludo!

    Atte. Rika~

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    1. Muchas gracias a ti por leerla y comentar, se que es una tarea dura porque me he enrollado un buen cacho 🤗. A mi también me alegra que compartamos esos "problemas" porque a veces una no sabe si es que le da demasiadas vueltas, tiene la cabeza ida o es que de verdad la autora se lo está poniendo difícil 😪. Es consuelo saber que no me estoy quedando tonta.

      Yo empecé a leer la novela con muchas ganas porque la película me había gustado mucho y me sorprendió que final se acabasen diferenciando tanto. Supongo que si has visto antes el anime, como fue mi caso, cuesta un poco hacerse a lo que te cuenta la autora. Pero también, como digo, cada obra tiene su punto; diferente no siempre es mal 🙆

      Gracias de nuevo por pasarte y nos leemos 😘

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  2. Hola!!!
    El castillo ambulante es mi película favorita de todas las que ha hecho el Studio Ghibli.
    El verano pasado decidí leer el libro y aunque muchas cosas no se parecen a la peli, me acabó gustando.
    Lo único que no me fascinó fue el final. O yo no me enteré de algo o todo pasó tan deprisa que me perdí
    El final fue muy extraño jajaja
    Pero bueno, fue una buena lectura y me reí mucho con los personajes y sus ocurrencias.
    Me quedo por el blog.
    Un beso!!

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    1. Muchas gracias por pasarte y comentar 😉 Coincido totalmente con lo del final, parece un poco precipitado y como no te andes atenta, te pierdes (y yo soy muy de perderme). ¡Vivan las lectoras dispersas! (Eeeeeeh, ejeje *guiño, guiño, codazo*) 🤗

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  3. Tienes una manera de escribir divertida que no se sale del guión de la reseña,adoro cuando subes porque cuando empiezo a leerlas,aunque no me interese el libro o la peli,me quedo leyendola hasta el final.Hasta los textos chiquitos! Me gustaría que subieses lo de película versus libro💕 Tiene pinta de que te quedará genial!!Y oye que me he reido mucho y siempre me ha llamado la atención esta peli y hace poco me enteré que tenía libro! Gracias por la reseña y sigue así! -Brujaliteraria

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    1. Muchas gracias por tus palabras, ¡así se le sube la moral a cualquiera! En un tiempo creo que escribiré ese versus, porque empezamos aquella sección con muchas ganas y la acabamos dejando abandonada :'( Te animo de verdad a que veas la peli, merece la pena. Y si te gusta anímate también con el libro, que como ya dije, la primera parte se parece un montón y volverás sin duda a rememorar esas escenas.
      Muchísimas gracias por pasarte y espero que sigas disfrutando con nuestras reseñas. ¡Un saludo enoooorme!

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